Si por algo destaca el tiempo en que vivimos es por el nivel de estulticia generalizado. Con cada amanecer surgen nuevas estupideces sobre las que debatir.
Quizá la más relevante es la del famoso Cambio Climático. No sé que empresa de comunicación ha lanzado este nuevo Apocalipsis pero lo que es cierto es que tiene, entre las desinformadas mentes tanto de gobernantes como de ciudadanos un éxito similar al que cosecha Belén Esteban en sus apariciones mediáticas.
Quizá la más relevante es la del famoso Cambio Climático. No sé que empresa de comunicación ha lanzado este nuevo Apocalipsis pero lo que es cierto es que tiene, entre las desinformadas mentes tanto de gobernantes como de ciudadanos un éxito similar al que cosecha Belén Esteban en sus apariciones mediáticas.
Como en todo asunto que se precie, en este hay dos líneas claras, los que se creen lo del Cambio y los que no (entre estos, por supuesto, me encuentro). Pero como en todo asunto manejado por los mass-media, se ilumina una parte y de forma casi obscena se oculta aquella que puede estropear los intereses de quien lanza el mensaje.
Uno de los principales mentores conocidos de semejante teoría es Al Gore, conocido por todos como candidato de los EE.UU. Bien, Al Gore, esto quizá no sea de dominio público es propietario de una de las empresas químicas más importantes del mundo y su producto estrella es Gore-Tex, que como casi todo el mundo sabe es una especie de membrana o fibra semiosmótica que impermeabiliza determinados tejidos. Esto amén de las minas que posee y contaminan todo lo que pillan sus deshechos a su paso.
Bien, este señor lanzó al mercado la teoría, en principio del Calentamiento Global, que después ha mutado a la del Cambio Climático en base a la superpoblación de la tierra y de los altos niveles de emisión contaminante de las grandes ciudades y sus tejidos industriales. Acto seguido, toda el marasmo "verde" se apuntó al movimiento Gore (curiosamente gore en el argot cinematográfico viene a definir todo ese cine de terror y sangre que en vez de miedo produce sustos y náuseas). Desde el mismo momento de la alianza de los verdes al citado movimiento los medios de comunicación (que nunca han destacado por dar una noticia objetivamente como debería ser su obligación) lanzan una campaña publicitaria entrevistando exclusivamente a miembros de las más sonadas y "prestigiosas" organizaciones ecologistas conocidas, entre ellas, y como punta del iceberg verde, como no, Green Peace. Pero se olvidan de forma sistemática de contrastar la información con científicos cualificados o con los críticos. De esta forma se crea una clara corriente de opinión en la que sólo hay un camino, el que les interesa para la generación de un miedo atávico a una situación natural que en modo alguno tiene que ver con los actos de los seres humanos.
Para empezar, yo no soy científico pero tengo sentido común, en el planeta en que vivimos ha habido auténticos cambios climáticos y nada han tenido que ver en ellos las emisiones de CO2. Son las archiconocidas glaciaciones. Ahí no había industria contaminante, ni vehículos con motores de explosión ni nada que se le asemeje. Pero las glaciaciones existieron sin que el pitecantropus de turno influyera en nada para que se produjesen.
En cuanto a la teoría de la superpoblación mundial es uno de los argumentos más fútiles que se pueden esgrimir. A ver, pensemos un poco. El setenta y cinco porciento del planeta Tierra está cubierto de agua (véase mares, océanos, lagos, etc.) luego en toda esa masa ingente no hay habitante alguno. Dentro del veinticinco por ciento restante, esto es, lo que podemos llamar tierra firme, nos encontramos con el Gobi, el Sahara, Siberia, los polos, la Tierra de Fuego, las selvas, o sea, territorios enormes despoblados o con una demografía despreciable. Pero no tenemos que irnos lejos de nuestro país para encontrar despoblación, con visitar provincias como Guadalajara, Ávila, Soria, Cáceres, Badajoz, Salamanca, etc. observaremos que salvo las capitales (y en algunos casos ni estas) el resto del territorio son auténticos desiertos poblacionales, eso sin considerar los desiertos reconocidos dentro de la propia península como son el de los Monegros en Zaragoza o el de Tabernas en Almería. Con esto quiero decir que efectivamente hay superpoblación, si... pero en determinados puntos geográficos (New York, Méjico DF, Hong Kong, etc.) pero la suma de estos núcleos son una mínima parte en comparación con el resto.
Por otra parte, es curioso como del Calentamiento Global hemos cambiado al Cambio Climático, una vez observado que el calentamiento no es tal (de hecho me gustaría que le contasen eso del calentamiento a cualquier soriano, dado que hemos tenido un invierno como los de hace veinte años). Era curioso observar en los diarios televisivos como todos los días decían, durante este verano, que las temperaturas estaban alcanzando cotas elevadísimas y acto seguido no les quedaba más remedio que añadir: "hacía no sé cuantos años que no se recordaba en tal sitio una ola de calor semejante". O sea, que no era nuevo, no era producto de las fábricas ni de la contaminación de la última década la subida de temperaturas, sino que ya hacía un par de ellas que se habían alcanzado tales cifras.
Por otra parte hay que recordar que la historia de la metereología es muy joven (historia: datos escritos). Que quiero decir con esto? pues muy sencillo, que todos los referentes en cuanto a temperaturas en las distintas épocas del año tiene, como mucho, ciento cincuenta años. Con tan poca perspectiva en el tiempo podemos inferir que realmente existe un cambio de clima?. Sabemos que sucedió hace dos mil años a este respecto? y hace diez mil? sabemos realmente que ciclos tiene la Tierra en su ya dilatada historia en cuanto a subidas y bajadas de temperatura?. Me parece, cuando menos, temerario afirmar sin rubor que efectivamente esto es así.
También me parece que habría que tener en consideración una cosa que si se sabe y es facilmente explicable. A ver, la Tierra en su movimiento de traslación alrededor del sol describe una elipse. Este movimiento se produce por la inter-relación de los campos magnéticos de los distintos planetas y resto de astros, no sólo del Sistema Solar, sino de todo el Universo, de tal modo que si aparece o desaparece una estrella en el firmamento esto produce pequeñas variaciones en dicho movimiento de la Tierra con respecto al Sol. Esto hace que unos veranos sean más cálidos que otros y que unos inviernos sean más frios que otros. Vamos, con el bachiller elemental se puede deducir tal cosa, sin necesidad de ser un experto en física cuántica.
En fin, que se mire como se mire lo del Cambio Climático no deja de ser una burda excusa para que los estados, al final (y es en lo que se traducirá) suban los impuestos con una supuesta defensa de lo "verde". En España el circuflejo Zapatero ya lo ha adelantado, va a grabar con un impuesto "verde" los combustibles. Olé por Zp.