viernes, 25 de septiembre de 2009

El cambio climático.

Si por algo destaca el tiempo en que vivimos es por el nivel de estulticia generalizado. Con cada amanecer surgen nuevas estupideces sobre las que debatir.

Quizá la más relevante es la del famoso Cambio Climático. No sé que empresa de comunicación ha lanzado este nuevo Apocalipsis pero lo que es cierto es que tiene, entre las desinformadas mentes tanto de gobernantes como de ciudadanos un éxito similar al que cosecha Belén Esteban en sus apariciones mediáticas.

Como en todo asunto que se precie, en este hay dos líneas claras, los que se creen lo del Cambio y los que no (entre estos, por supuesto, me encuentro). Pero como en todo asunto manejado por los mass-media, se ilumina una parte y de forma casi obscena se oculta aquella que puede estropear los intereses de quien lanza el mensaje.


Uno de los principales mentores conocidos de semejante teoría es Al Gore, conocido por todos como candidato de los EE.UU. Bien, Al Gore, esto quizá no sea de dominio público es propietario de una de las empresas químicas más importantes del mundo y su producto estrella es Gore-Tex, que como casi todo el mundo sabe es una especie de membrana o fibra semiosmótica que impermeabiliza determinados tejidos. Esto amén de las minas que posee y contaminan todo lo que pillan sus deshechos a su paso.


Bien, este señor lanzó al mercado la teoría, en principio del Calentamiento Global, que después ha mutado a la del Cambio Climático en base a la superpoblación de la tierra y de los altos niveles de emisión contaminante de las grandes ciudades y sus tejidos industriales. Acto seguido, toda el marasmo "verde" se apuntó al movimiento Gore (curiosamente gore en el argot cinematográfico viene a definir todo ese cine de terror y sangre que en vez de miedo produce sustos y náuseas). Desde el mismo momento de la alianza de los verdes al citado movimiento los medios de comunicación (que nunca han destacado por dar una noticia objetivamente como debería ser su obligación) lanzan una campaña publicitaria entrevistando exclusivamente a miembros de las más sonadas y "prestigiosas" organizaciones ecologistas conocidas, entre ellas, y como punta del iceberg verde, como no, Green Peace. Pero se olvidan de forma sistemática de contrastar la información con científicos cualificados o con los críticos. De esta forma se crea una clara corriente de opinión en la que sólo hay un camino, el que les interesa para la generación de un miedo atávico a una situación natural que en modo alguno tiene que ver con los actos de los seres humanos.
Para empezar, yo no soy científico pero tengo sentido común, en el planeta en que vivimos ha habido auténticos cambios climáticos y nada han tenido que ver en ellos las emisiones de CO2. Son las archiconocidas glaciaciones. Ahí no había industria contaminante, ni vehículos con motores de explosión ni nada que se le asemeje. Pero las glaciaciones existieron sin que el pitecantropus de turno influyera en nada para que se produjesen.
En cuanto a la teoría de la superpoblación mundial es uno de los argumentos más fútiles que se pueden esgrimir. A ver, pensemos un poco. El setenta y cinco porciento del planeta Tierra está cubierto de agua (véase mares, océanos, lagos, etc.) luego en toda esa masa ingente no hay habitante alguno. Dentro del veinticinco por ciento restante, esto es, lo que podemos llamar tierra firme, nos encontramos con el Gobi, el Sahara, Siberia, los polos, la Tierra de Fuego, las selvas, o sea, territorios enormes despoblados o con una demografía despreciable. Pero no tenemos que irnos lejos de nuestro país para encontrar despoblación, con visitar provincias como Guadalajara, Ávila, Soria, Cáceres, Badajoz, Salamanca, etc. observaremos que salvo las capitales (y en algunos casos ni estas) el resto del territorio son auténticos desiertos poblacionales, eso sin considerar los desiertos reconocidos dentro de la propia península como son el de los Monegros en Zaragoza o el de Tabernas en Almería. Con esto quiero decir que efectivamente hay superpoblación, si... pero en determinados puntos geográficos (New York, Méjico DF, Hong Kong, etc.) pero la suma de estos núcleos son una mínima parte en comparación con el resto.
Por otra parte, es curioso como del Calentamiento Global hemos cambiado al Cambio Climático, una vez observado que el calentamiento no es tal (de hecho me gustaría que le contasen eso del calentamiento a cualquier soriano, dado que hemos tenido un invierno como los de hace veinte años). Era curioso observar en los diarios televisivos como todos los días decían, durante este verano, que las temperaturas estaban alcanzando cotas elevadísimas y acto seguido no les quedaba más remedio que añadir: "hacía no sé cuantos años que no se recordaba en tal sitio una ola de calor semejante". O sea, que no era nuevo, no era producto de las fábricas ni de la contaminación de la última década la subida de temperaturas, sino que ya hacía un par de ellas que se habían alcanzado tales cifras.
Por otra parte hay que recordar que la historia de la metereología es muy joven (historia: datos escritos). Que quiero decir con esto? pues muy sencillo, que todos los referentes en cuanto a temperaturas en las distintas épocas del año tiene, como mucho, ciento cincuenta años. Con tan poca perspectiva en el tiempo podemos inferir que realmente existe un cambio de clima?. Sabemos que sucedió hace dos mil años a este respecto? y hace diez mil? sabemos realmente que ciclos tiene la Tierra en su ya dilatada historia en cuanto a subidas y bajadas de temperatura?. Me parece, cuando menos, temerario afirmar sin rubor que efectivamente esto es así.
También me parece que habría que tener en consideración una cosa que si se sabe y es facilmente explicable. A ver, la Tierra en su movimiento de traslación alrededor del sol describe una elipse. Este movimiento se produce por la inter-relación de los campos magnéticos de los distintos planetas y resto de astros, no sólo del Sistema Solar, sino de todo el Universo, de tal modo que si aparece o desaparece una estrella en el firmamento esto produce pequeñas variaciones en dicho movimiento de la Tierra con respecto al Sol. Esto hace que unos veranos sean más cálidos que otros y que unos inviernos sean más frios que otros. Vamos, con el bachiller elemental se puede deducir tal cosa, sin necesidad de ser un experto en física cuántica.
En fin, que se mire como se mire lo del Cambio Climático no deja de ser una burda excusa para que los estados, al final (y es en lo que se traducirá) suban los impuestos con una supuesta defensa de lo "verde". En España el circuflejo Zapatero ya lo ha adelantado, va a grabar con un impuesto "verde" los combustibles. Olé por Zp.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Predicar sin dar ejemplo

Como la gran mayoría de los habitantes de la Tierra soy televidente. Ahora con el TDT, curiosamente, sigo viendo las mismas cadenas que con la televísión analógica. Como no puedo evitar ser curioso y de alguna forma analítico, he observado que cada uno de los seis canales nacionales venden, a través de autopromoción, determinados principios por los que, curiosamente, ninguno se distingue.

Veamos a lo que me refiero (a veces soy bastante torpe explicándome).

Por una parte, tenemos la "primera" (así se autodenominan). Televisión estatal, ahora más que nunca, dado que al retirar la contratación publicitaria depende única y exclusivamente de los presupuestos del Estado. Desde su propia publicidad se anuncia a bombo y platillo su independencia informativa, poniendo el "acento" (así dicen) en su independencia para que todos estemos contentos con lo que nos suministran sus "telediarios". Mal empezamos, cuando confundimos la tilde con el acento (teniendo en cuenta que son periodistas y su herramienta de trabajo el lenguaje y por ende la gramática). El caso es que se empeñan tanto en hablarnos de su independencia que resultan sospechosos. Amén de que ¿quien mordería la mano de su amo? Quiero decir, ¿como se puede criticar a quien te da de comer?. Porque en este país, los políticos tienden a confundir el gobierno con el Estado, y si bien es el Estado (o sea, todos nosotros a través de nuestros impuestos, quienes financiamos la TV pública) son ellos los que quitan y ponen directores generales, directores de informativos, de planificación de parrillas, etc., con lo que el resultado es que nosotros ponemos el dinero y ellos usan la TV para su propaganda (que no publicidad).

Antena 3 TV es un caso de contradicción constante, se ve como la televisión de la "derecha", sus informativos son los más "happies" de todos. Así podemos observar que tras comunicarnos un soberano tsunami en algún país de extremo oriente, Prats, Matías Prats, para que no nos entre depresión nos anuncia que acaba de ser descubierta una nueva mariposa, hasta la fecha desconocida, en la selva del Amazonas. En general es la cadena menos comprometida en la información, es como si no quisiera molestar a nadie. Consecuencia, no dice nada. Pero su contradicción le lleva a por una parte ser "happie" informativamente hablando, y por otra a producir series dignas de Tele 5: 90-60-90 o Física o Química, donde se predican "valores" para que nuestra juventud esté bien formada.

Cuatro es el paradigma de lo que puede llegar a ser un "facha" reconvertido a "progre". Dicen que no hay mayor anticlerical que aquel que ha sido sacerdote. Pues a estos les pasa algo parecido. Cuatro, es la televisión del grupo Prisa, creador de "El País" (diario que ya decía algo que no se correspondía o bien con la gramática o bien con el sentido común, dado que inmediatamente debajo de la cabecera rezaba: "Diario independiente de la mañana", curioso que un periódico no supiese redactar mejor. "Diario independiente de la mañana" si no me equivoco, quiere decir que, es un diario al margen de que sea por la mañana. ¿No querrían decir "Diario matutino independiente"?, nunca lo sabremos), entre cuyos socios fundadores se encontraba, nada más y nada menos, que D. Manuel Fraga Iribarne, que como todo el mundo sabe es un "progre" de reconocido prestigio, también D. Jesús de Polanco (D.E.P.), otro franquista reconvertido a "progre", y quien hoy es su consejero delegado, D. Juan Luis Cebrián, hijo de papá, y primer director de El País. Pues bien, ver un informativo de Iñaki Gabilondo es contemplar toda una lección de sectarismo, de subjetividad informativa, y como el mentado sea Aznar, entonces podremos observar como, entre arcada y arcada, el señor Gabilondo llega incluso a encolerizarse. Son además de los que presumen de apoyar al cine español, y, efectivamente, no hay más que observar su parrilla en lo que a películas y séries se refiere: House, Anatomía de Grace, Sexo en New York, Lost, etc., ¡aaah1 si, se me olvidaba: Cuestión de sexo.

De entre las televisiones progres, destaca por méritos propios La Sexta (alguien la rebautizó como La Secta). Estos son los más progres de todos, los "rojillos", los "antisistema", los que hablan de la igualdad de sexos sin rubor alguno y luego para contratar una periodista hacen un casting, los "tios" dan igual que sean feos o no (a fin de cuentas, según leía el otro día, Bisbal y Bardem están entre los 25 hombres más guapos del mundo - como han cambiado los parámetros de belleza masculina desde Paul Newman y Brando hasta hoy- así que cualquier cosa), pero ellas... ellas tienen que estar "macizas" y vestir con la mínima ropa posible. Esto por un lado, por otro, recuerdo que en la época de Franco se decía que nos ponía fútbol para tenernos "idiotizados" y así manipularnos mejor. ¡Caramba! menos mal que murió y por fín nos hemos librado del fútbol... o no?. Pues no. El señor Roures, a la sazón jefe del grupo propietario de La Sexta, comunista troskista y multimillonario (hay cosas que no se sabe muy bien como se comen), y crítico con Franco y su política futbolera, resulta que utiliza como pilar fundamental de su negocio multimedia... el fútbol. Cosas veredes...

Por último nos queda Tele 5. Otro paradigma de la contradicción. Doce meses, doce causas. Me imagino que eso lo hacen como penitencia de lo que luego viene a ser su programación habitual. Porque si hay algún medio de comunicación que hace proselitismo de todo aquello que aborrece (teóricamente) cualquier sociedad, este es, sin duda alguna, Tele 5. Programas como: Sálvame, G-20, Gran Hermano, La Noria, etc., propician, desde sus respectivas plataformas, la falta de respeto, el insulto, la violencia, la degradación, el todo vale, en fin, todo un ejemplo para nuestros jóvenes. Y por si fuera poco, produce y emite series con títulos tan sugerentes como formativos: Sin tetas no hay paraiso. En lo que se refiere a los informativos, en fin, que contar. Antiguamente existía un periódico que se llamaba "El Caso" y que en sus páginas reunía todo tipo de sucesos escabrosos que acaecían a lo largo y ancho del territorio nacional, pues bien, tras su desaparición Tele 5 tomó el relevo y en cada informativo podemos disfrutar de todo tipo de asesinatos, violaciones, imágenes violentas (cuanta más sangre mejor), etc. Y entre todos destaca, por méritos propios, el de Pedro Piqueras, donde el lenguaje se ha convertido en hipérbole constante.

En fin, que algo que se supone que está para dar un servicio público: informar, entretener y formar, se ha convertido en un prostíbulo, donde cada cual comercia con su cuerpo y vida y cuyos proxenetas hacen caja escandalosamente.

martes, 1 de septiembre de 2009

Seguridad Vial

Algo está pasando que hace que sea exceptico sobre todo tipo de recomendación que venga de la Administración del Estado. No sé por qué pero siempre tengo la sensación de que todo aquello que viene de nuestras autoridades siempre guarda un as en la manga (y no lo digo porque me sorprenda, si no porque eso de guardar los ases en la manga es de tramposos).
Uno de los personajes que más me fascinan, a este respecto, es un tal Pere Navarro (no sé por que se escribe Pere si se pronuncia pera, pero en fin... eso es otra cosa). Este hombre, a la sazón Director General de Tráfico, se ha venido a convertir en algo así como el Pepito Grillo de los conductores. Él fué el que dijo que no entendía como se fabricaban coches de tanta potencia si al fin y al cabo sólo se puede circular a un máximo de 120 kms/hora. Obviamente este señor no circula por las carreteras que, de forma radial, salen de Soria hacia cualquier otra provincia. Ni una sóla autovía. Carreteras más dignas de Senegal que de un país que presume de estar en el G-20. Porque si, efectivamente, en Soria no hay autovías. Son carreteras de carril único en cada sentido, pero con una particularidad, el tráfico de camiones. En ocasiones las caravanas de estos es de cinco o seis unidades. Hacer un adelantamiento se convierte en una odisea, dado, además, que en este tipo de carreteras (llamadas nacionales) el límite de velocidad es 100 kms/hora y el máximo autorizado para el adelantamiento 110. La pregunta que me formulo es: si el camión circula a un máximo de 90 kms/hora (llaneando o en bajada) y un mínimo de hasta 20 kms/hora (en muchísimas ocasiones) en subida ¿realmente es lógico adelantar a 110 kms/hora pudiendo hacerlo al máximo posible para invadir el carril contrario el mínimo tiempo posible durante la maniobra?. ¿Acaso no es más seguro adelantar a 160 o 200 kms/hora para que la más peligrosa de las maniobras dure el menor tiempo posible?.
Me llama la atención que hoy en día los coches se fabriquen en su mayoría con infinidad de elementos que ayudan a la seguridad tanto activa como pasiva. Así nos encontramos con que raro es aquel que no venga con Airbag, ABS, cinturones de seguridad (estos son obligatorios), reposacabezas, carrocería deformable para abosorción de impactos, tercera luz de freno, etc. En fin, la industria del automóvil ha evolucionado, ha investigado multitud de elementos o sistemas que de una u otra forma incrementan la seguridad del conductor. Pues bien, mientras esto sucede en el ámbito de la industria automovilística, la Administración del Estado, responsable de las infraestructuras viarias de este país sigue en sus trece con viales poco más evolucionados que las antiguas vias romanas.
Enumero algunos ejemplos (unos más sonados y otros no tanto). La bionda (conocida vulgarmente como "quitamiedos") es sabido por todos que es el elemento más peligroso que un motociclista puede encontrarse en la carretera, de hecho en caso de caida es la guillotina que o bien les siega las piernas o en el peor de los casos la vida. Ha habido cientos de protestas, reclamaciones, recogida de firmas, etc. Pues bien, Pera, sigue en sus trece, ahí están. Imperterritas ante tanta manisfestación en contra. Y seguirán.
Otro ejemplo son las cunetas. Obviamente hubo un tiempo en que tenían sentido, a fin de cuentas sirven para recoger el caudal de agua recibido de los viales en caso de lluvia y guiarlos hacia mejores pagos. Bien, hasta ahí todo parece lógico. Salvo que, hablando de seguridad vial, son una herramienta perfecta para que en una salida de carretera un vehículo entre en una de ellas y acto seguido vuelque.
Una de las actuaciones más increibles de la Administración del Estado es su forma de resolver los problemas en los "puntos negros" (así llamados por ser tramos o localizaciones especialmente delicados por su alto número de sieniestros), generalmente son curvas muy peligrosas, travesías en zonas urbanas, cambios de rasante, etc. Pues bien, la lógica diría que para evitarlos, las autoridades responsables de lo vial, habría ejecutado las obras pertinentes para su eliminación. Pues no. Ha sido mucho más sencillo. Han hecho unos carteles en los que se advierte: "Punto Negro" (como si se tratase de un cutis que necesitase crema de pepino) o bien este otro que nos iforma "Atención. Tramo de concentración de accidentes". Maravilloso, ¿no?. Esto es eficacia y lo demás tonterías.
Otra de las obsesiones de las autoridades responsables de la seguridad vial es el límite de velocidad. Máximo en carreteras provinciales: 90 kms/hora, máximo en nacionales: 100 kms/hora y máximo en autovías y autopistas: 120 kms/hora. A mi me gusta conducir, de hecho hago muchos kilómetros al año por el mero placer que me produce y he de decir que circular en autovía a 120 kms/hora es, quizá, la experiencia más peligrosa que a uno le sucede a manos de un coche. A 120 kms/hora, en caso de accidente el golpe es tan mortal como a 140 o a 200. Con una diferencia, a 140 o 160 kms/hora uno necesita cierta tensión en la conducción. Esta tensión genera adrelanila suficiente para estar despierto, mantener los reflejos a punto. En definitiva ser consciente de lo que uno se trae entre manos. A 120 kms/hora se entra en una rutina peligrosamente soporífera que provoca, amén de sueño (enemigo número uno del conductor), tal aburrimiento y desidia que, en el mejor de los casos uno acaba retirándose al arcén y echando una cabezada.
Estando, como lo estoy, convencido de que el cinturón de seguridad salva infinidad de vidas, o al menos lesiones muy graves, lo que no puedo llegar a entender es que si bien se multa a quien no lo lleva en un vehículo particular (porque está poniendo en riesgo su vida) no se haga lo mismo o al menos no se ponga el mismo celo en hacerlo con los transportes públicos. ¿Acaso los autobuses urbanos no son susceptibles de accidentes?. Pues bien, en estos últimos, no sólo no llevan cinturones de seguridad, sino que además la gente va hacinada de pié. Es curioso que en un avión se nos obligue a viajar con el cinturón de seguridad (ya vé usted para que demonios sirve en caso de accidente) y sinembargo en un autobús municipal no.
Quizá uno de los ejemplos que viene que ni pintado para expresar todo esto sea la Fórmula 1. Los vehículos no tienen intermitentes, ni luz de freno, ni airbag. Es más, son vehículos desnudos, de "plástico". Pues bien, ahí los vemos, en la salida, veintitantos coches, a todo lo que dan de sí, adelantándose por aquí y por allá (sin advertir previamente la maniobra), circulando en el transcurso de la competición a velocidades escalofriantes. Pues bien en caso de accidente, lo que vemos es que el piloto sale del monoplaza, se quita el casco y le pega una patada en la rueda al mismo, enrabietado. El último caso, realmente espeluznante fué el de Felippe Massa, que fué impactado por un muelle de la suspensión del bólido precedente, quedó sin sentido y se estrelló a más de 280 kms/hora contra el muro de neumáticos del circuito, a los dos días era dado de alta. Muchos me dirán "pero es que es un circuito", y claro, yo digo, efectivamente. Y ¿que pasa?, que al igual que los avances tecnológicos de los F-1 finalmente son incorporados en los vehículos de serie, de los circuitos ¿no podemos sacar nada que se pueda aplicar a nuestras carreteras?. Un ejemplo, si en vez de cunetas en los márgenes de las carreteras hubiera una superficie de arena, la mayoría de accidentes producidos por salidas del vial no serían más que meros productores de chatarra y no sumandos en las listas de cadáveres. ¿Cuantas veces hemos visto en el lateral de una carretera una pequeña pista llena de arena en la que previamente se ha indicado "pista de frenado", y es para detener ¡¡camiones!!, por qué no se hace lo mismo a lo largo de toda la vía y para detener a todo el mundo que lo necesite?.
Siempre me he preguntado una cosa: ¿por qué en las autopistas alemanas no hay límite de velocidad?. ¿Acaso allí los coches son distintos a los de aquí? ¿Acaso allí las condiciones climatológicas allí son mejores que las de aquí? ¿Acaso el alemán nace con un gen especial que le hace conducir mejor que nadie?. Pues no, sencillamente, allí el Estado se ha preocupado del diseño y ejecución de unos viales seguros. Porque a estas alturas nadie me pondrá en duda que si algo tiene los alemanes es que son concienzudos, ¿verdad? y creo que si estos entendiesen que la velocidad es el mal número uno de la carretera estaría, a estas horas, desterrada de sus carreteras.
En definitiva, todos sabemos que los automóviles son algo peligroso (como los cuchillos), que un uso irresponsable puede acabar con la vida de mucha gente (como los cuchillos), también sabemos que la industria del automóvil incorpora cada vez más sistemas de seguridad (en los cuchillos no, siguen siendo como hace siglos), que siempre habrá un anormal que conduzca peligrosamente de forma voluntaria (como los que usan los cuchillos para delinquir), que la mayoría de los conductores son gente responsable (humanos, luego cometen errores, pero sólo eso), pero al mismo tiempo también sabemos que la actuación de la Administración en Seguridad Vial se limita a la incorporación de rádares, guardia civil escondida detrás de una curva y ni un sólo euro de inversión en la seguridad real de las carreteras.