Hace unos días contemplaba perplejo como la peor solución que se le puede dar a un problema adquiría visos de "Derecho Fundamental". Me refiero a la nueva ley del aborto. Soy capaz de entender el aborto, en determinados supuestos, como una "solución" a una situación extrema dentro de un embarazo. No soy capaz de entenderlo como resultado de un "mal polvo" de un viernes por la noche cualquiera. Pero el sentido de mi post de hoy no va por ahí.
He observado que los derechos de los hombres (genérico) son como la energía (que ni se crea ni se detruye, sólo se transforma) o como los vasos comunicantes (lo que aumenta en uno disminuye en el otro). De esta forma, los derechos de hombres y mujeres, en principio, deberían ser los mismos y así lo recoge la ONU en la Carta que los refleja. Pero claro, en esto como en todo, Spain is different. Así que por arte de birli birloque (o lo que es lo mismo de Bibiana y Zapatero) a las mujeres se les ha otorgado un derecho nuevo: El derecho a abortar.
Sucede que como la suma de derechos tiene que dar siempre el mismo resultado se ha procedido a restar uno fundamental (recogido así en nuestra Constitución) al hombre (varón). De este modo el derecho a la presunción de inocencia se ha borrado del mapa.
Esto ya se ha visto en los sucesivos juicios paralelos que la casta política del PSOE y sus medios afines han hecho con el llamado Caso Gürtel, donde sin juicio previo se ha condenado a decenas de personas. Pero quizá el caso más flagrante ha sido el de este muchacho que vivía en Tenerife y al que, por un mal diagnóstico, se le ha muerto su hijastra. Linchado y vituperado públicamente hasta la saciedad por todos los medios de comunicación, policía, organizaciones feministas y resto de la sociedad (previamente intoxicada por los anteriores).
Ahora, después del fallecimiento de la niña y de su posterior autopsia, se ha sabido que de lo dicho nada. Ni la maltrató, ni la violó, ni la sodomizó. El pobre hombre, fué con la niña al médico y terminó viendo fotos del cadaver en un pc de una comisaría (ni las SS eran tan crueles).
De lo que no era consciente el pobre joven es de que, por el mero hecho de ser hombre (varón) adolecía de un derecho fundamental (el de la presunción de inocencia), porque ese se había trasladado y transformado en otro (el derecho al aborto) que se "disfruta" por ser mujer.
De todos modos esa niña hizo algo que demuestra que el "padrastro" la quería y la cuidaba como si de su propia hija se tratase. Y curiosamente, muriendo ella ha salvado la vida (?) de este hombre. Si la niña no llega a morir, si no le hacen la autopsia... ¿que hubiese pasado?... pues muy sencillo, este infeliz habría dado con sus huesos en la cárcel y hábría pasado el resto de su vida estigmatizado por un delito que nunca cometió.
Ahora todo el mundo se rasga las vestiduras. ¿que falló? ¿quien es el responsable de tamaño error? ¿el médico? ¿la policía? ¿la prensa?. Pues no, en mi opinión los responsables son los miserables que nos gobiernan. Ellos, los parlamentarios, redactaron y aprobaron una ley que culpa sin juicio previo a cualquier hombre por el mero hecho de serlo, la famosa ley de género (mal redactada desde el título). Es la ley del Oeste, primero dispara y luego pregunta. Ellos fueron los que a través de esa infame ley han hecho que los médicos y policía se conviertan en comisarios políticos. Que la presión que soportan les lleve a cometer este tipo de errores.
La situación ha llegado a tal extremo que el otro día un amigo me decía: "chico, el otro día estaba jugando con mi hijo (unos tres años tendrá el niño) y se me puso a horcajadas sobre la cabeza (estaban en el suelo) le fuí a dar un mordisquillo en el muslo.. y me tuve que contener... no fuera a ser que por cualquier cosa tuviera que ir al pediatra y cualquier señal fuera luego un problema".
Volvemos a lo de siempre, vivimos un momento político en el que caminamos de forma inexorable hacia una dictadura. Se legisla sobre asuntos de sentido común, sustrayéndoselo al ciudadano. Todo esto me recuerda a aquel momento de la historia del Despotismo Ilustrado y aquel "slogan": Todo para el pueblo pero sin el pueblo. La diferencia con aquel entonces es que hoy lo de "ilustrado" brilla por su ausencia y podríamos titularlo el Despotismo de los Mediocres.
Si hacemos un recuento de derechos violados, reiteradamente, cuando no borrados nos llevaremos una ingrata sorpresa: Derecho a la intimidad, no - para eso el gobierno dispone de un sistema que se llama SITEL-; Derecho a la presunción de inocencia, no - para eso el gobierno ha redactado la ley de género- ; Derecho a la vida, no - para eso el gobierno ha redactado una nueva ley del aborto y estudia la de la eutanasia-; Derecho al trabajo, no - para eso el gobierno, con su incompentencia, ha generado una situación que nos ha llevado a 4.000.000 de parados-; Derecho a la información, no - para eso el gobierno financia a los medios -; y así un largo etc.
De todos modos y retomando el principio del post, está claro que cuando se beneficia a una parte, por definición, se está perjudicando a otra.
esta genial, sólo una cosa mala.....tardas mucho entre un artículo y otro!!!!!!!! queremos más!!!
ResponderEliminarTe quiero